
Prince Kestamg acaba de lanzar 'Guessoms', su nuevo single disponible en plataformas digitales, y con él el artista camerunés firma un título solar y federador que llega impulsado por la energía del verano de 2026 y el espíritu de la Copa del Mundo. Anclado en los ritmos festivos del Grassfields camerunés, conocido como Lally, el tema mezcla tradición y afropop en una orquestación viva y orgánica, con una voz poderosa, percusiones vibrantes y el balafón que aporta ese sabor especiado característico del género. Hay en esta canción algo de grito de unión, de esos ritmos que invitan a celebrar sin importar el idioma ni el origen.
'Guessoms' se convierte en un símbolo de resiliencia y fair-play, un verdadero grito de ralliement entre la celebración, el compartir y la apertura al mundo. La letra habla de la fuerza colectiva, de la alegría de competir limpiamente y de la belleza de celebrar juntos, ya sea en un estadio, en una pista de baile o en cualquier rincón donde la música sirva de encuentro. 'Guessoms, guessoms, todos juntos, nadie se queda atrás', canta Prince Kestamg con una voz que transmite la calidez de quien ha aprendido que la música es el mejor puente entre culturas. No es una canción sobre el triunfo individual, sino sobre la victoria compartida, sobre la resiliencia de un pueblo y sobre la apertura sincera a otras culturas que caracteriza al artista.
Prince Kestamg es un artista camerunés cuya música viaja entre continentes y emociones. Issu de la lignée royale Bandjoun, una de las jefaturas tradicionales mayores del pueblo bamiléké, creció en el corazón de valores de respeto, memoria y transmisión. Su primera escuela musical fue su abuela, una reconocida tradi-practicante cuyos rituales mezclaban cantos y percusiones, despertando en él muy joven un vínculo profundo con el ritmo y la voz. Durante una década, al frente del Kestamg Band, recorrió los escenarios africanos —conciertos, festivales, eventos culturales— construyendo su presencia a fuerza de trabajo, paciencia y perseverancia. Luego se instaló en Francia para ampliar su horizonte sin traicionar nunca sus raíces. Su música encarna esta trayectoria: una paleta que se extiende desde los ritmos bailables hasta las baladas melancólicas, desde la escritura ligera hasta los textos profundos, con sonidos que quitan el aliento y melodías que embrujan.
Musicalmente, 'Guessoms' es una fiesta para los sentidos. La canción se apoya en los ritmos tradicionales bamiléké que Prince Kestamg heredó de su infancia en Camerún, fusionándolos con las sonoridades de la afropop contemporánea, la afrobeats y la world music. El balafón, instrumento tradicional de madera que aporta ese timbre brillante y especiado, es el alma melódica del tema, tejiendo una línea que se queda en la cabeza. Las percusiones, vivas y orgánicas, marcan un pulso que invita al movimiento sin descanso. La voz de Prince Kestamg, poderosa y cálida, guía la canción con la seguridad de quien ha pasado años en los escenarios africanos, sabiendo exactamente cuándo susurrar y cuándo elevarse. La producción es limpia pero mantiene la calidez orgánica de los instrumentos tradicionales, logrando un equilibrio perfecto entre la autenticidad de la raíz y la accesibilidad del pop contemporáneo. El resultado es una canción que suena a celebración, a estadio, a reunión de pueblos, a esa energía imparable que recorre el cuerpo cuando la música y el ritmo se convierten en un idioma universal.
'Guessoms' es una invitación a bailar sin fronteras, a celebrar la resiliencia y el fair-play, y a recordar que la música africana tiene una riqueza inagotable que sigue inspirando al mundo entero. Prince Kestamg demuestra que las raíces más profundas pueden dar los frutos más universales.
'Guessoms' ya está disponible en plataformas digitales, invitando a unirse a la celebración, a dejar que el balafón y las percusiones muevan el cuerpo y a recordar que cuando la música es auténtica, no necesita traducción. Un himno para los que creen que el deporte y la música comparten el mismo espíritu de unión, para todos aquellos que entienden que el verano y la Copa del Mundo son la excusa perfecta para celebrar juntos, y que una canción puede ser el mejor pasaporte para viajar sin moverse del sitio.






