
MrRay acaba de lanzar 'Dancing in My Daydream', su nuevo single disponible en plataformas digitales, y con él el artista ucraniano afincado en China demuestra que nunca es tarde para empezar de nuevo. El tema, una celebración de la optimismo, la imaginación y la alegría de perderse en un momento, llega en un momento dulce para el proyecto: lanzado hace apenas dos meses, cuando su creador tenía cincuenta años, el proyecto ya ha superado los 1,5 millones de reproducciones y los 50.000 seguidores, con cinco canciones alcanzando posiciones en el Top 5 y el número 1 en Islandia, Letonia, Luxemburgo y Grecia, además de un Top 25 en Billboard Luxemburgo. Hay en esta canción algo de prueba viviente de que los sueños no entienden de edades.
'Dancing in My Daydream' es una invitación a dejarse llevar por la imaginación, a bailar en ese espacio interior donde todo es posible y las preocupaciones del mundo real se disuelven al ritmo de una melodía pegadiza. "I'm dancing in my daydream, where nothing is what it seems", canta una de las voces del proyecto, en un estribillo que, según cuentan los propios estudiantes de MrRay —que es profesor de historia—, no pueden sacarse de la cabeza y les hace moverse junto a sus familias al ritmo contagioso del tema. La letra habla de ese refugio interior al que todos podemos acceder, de la libertad de imaginar sin límites y de la belleza de permitirse soñar despierto, incluso cuando la realidad es dura. No es una canción de evasión ingenua, sino de resiliencia: la de quien elige la imaginación como herramienta para sobrevivir y la música como vehículo para compartir esa elección con los demás.
MrRay, nombre artístico de Alex Ray, creció en Ucrania en los albores del dance, el techno, el rave y el trance. Entre 2002 y 2003 escribió tres álbumes que permanecieron inéditos hasta ahora. Todas las letras, conceptos y la visión artística del proyecto provienen de él, mientras que un grupo de vocalistas les dan voz. El proyecto no es música generada por IA: MrRay escribe todas las letras y crea las melodías él mismo, y colabora con vocalistas amateur que dan vida a las canciones. Actualmente utiliza Logic Pro y dirige la dirección creativa de cada lanzamiento, utilizando plataformas externas solo para la masterización y los toques finales, mientras continúa aprendiendo todas las habilidades de producción.
Detrás de las voces del proyecto hay personas reales de diferentes orígenes culturales. David (cubano afincado en Los Ángeles) comenzó a los doce años en un coro de iglesia latino, mezclando pop europeo de los 2000 con ritmo latino. Marcus (sudafricano afincado en Los Ángeles) comenzó a los diecisiete a través del gospel, desarrollando un fraseo rítmico sutil en el neo-soul y el R&B alternativo. Jake (sueco afincado en Nueva York) entró en la música a los dieciocho, moviéndose en el pop y el EDM. Eliza (holandesa afincada en Praga), de formación clásica, se trasladó al pop cinematográfico y la música electrónica. Chloe (egipcia afincada en Londres) comenzó a los catorce, aportando sutiles colores tonales de Oriente Medio. Maria (americana afincada en París), formada en jazz y chanson, trabaja en el pop independiente y comercial con un fraseo preciso. Este proyecto fue construido a través de culturas y husos horarios, cada voz trayendo un pasado diferente antes de converger en una misma dirección.
'Dancing in My Daydream' es la prueba de que la música no entiende de fronteras ni de edades, de que un profesor de historia puede convertirse en un artista con millones de reproducciones y de que la imaginación, cuando se combina con el trabajo duro y la fe, puede llevar a cualquier parte. MrRay demuestra que nunca es tarde para empezar de nuevo, y que los sueños guardados durante décadas pueden florecer cuando menos se espera.
'Dancing in My Daydream' ya está disponible en plataformas digitales, invitando a cerrar los ojos, a perderse en la propia imaginación y a bailar al ritmo de una canción que demuestra que los sueños no caducan. Un himno para los que creen que nunca es tarde para empezar, para todos aquellos que entienden que la música puede construirse a través de culturas y océanos, y que MrRay, con su historia personal y su fe inquebrantable, es la prueba viva de que los mejores sueños son los que se atreven a hacerse realidad, incluso si hay que esperar medio siglo para ello.






