La banda berciana MAZU continúa dando forma a su universo musical con "café de los viernes (el tiempo)", el cuarto adelanto de su primer álbum de larga duración, previsto para la primera mitad de 2027. Con un sonido pop-rock que recupera la esencia de los años 2000 desde una perspectiva contemporánea, el grupo transforma una experiencia cotidiana en una canción con la que muchos oyentes podrán sentirse identificados: esa sensación de que siempre llegamos tarde, de que el tiempo se escapa y de que nunca hacemos lo suficiente. Producido por Carlos Hernández, el tema confirma la apuesta del cuarteto por las melodías directas, las guitarras protagonistas y las letras que conectan con las emociones de toda una generación.

Formado por cuatro amigos de El Bierzo, MAZU ha construido su identidad a partir de la amistad, la pasión por la música y una manera muy particular de entender el directo. Antes de comenzar a publicar sus propias composiciones, la banda ofreció más de 200 conciertos interpretando versiones, una experiencia que les permitió aprender a conectar con el público y convertir cada actuación en un espacio compartido. Desde la grabación de su primer EP, "Me intoxiqué", en 2024, hasta su presencia en la final del concurso de bandas del FIB y el sold out en Café La Palma de Madrid, el grupo continúa avanzando dentro de la escena emergente nacional. Hablamos con MAZU sobre su nuevo lanzamiento, sus comienzos, la amistad que sostiene el proyecto y el camino que les está llevando a preparar su esperado debut discográfico.

MAZU nace de la amistad entre cuatro amigos de El Bierzo que comparten la necesidad de hacer canciones. ¿Cómo surgió la idea de formar la banda y en qué momento sentisteis que aquella amistad podía convertirse en un proyecto musical con identidad propia?

MAZU surge de un grupo de amigos apasionados por la música. Hace unos años a Marta le propusieron un concierto de versiones en una sala emblemática de Ponferrada y, aunque todavía no tenía banda, dijo que sí. Tirando de contactos dio con la formación perfecta, y así fue como empezó todo. Creemos que la amistad que se forjó entre nosotros es lo que hizo que empezaran a nacer nuestras canciones y a encontrar nuestra propia identidad.

Antes de publicar vuestras propias canciones, ofrecisteis más de 200 conciertos interpretando versiones. ¿Qué os enseñó aquella etapa sobre el escenario y cómo influyó en la manera en la que entendéis hoy vuestros directos?

Hacer todos esos conciertos nos dio unas tablas y una seguridad increíble. Además, fue lo que hizo que empezase a brillar la complicidad entre nosotros, terminando por entendernos como si fuéramos hermanos dentro y fuera del escenario. Al fin y al cabo, ¡200 conciertos son muchas horas de furgoneta y eso une un montón, jajaja!

Hoy entendemos el directo como una experiencia mágica en la que lo más importante es pasarlo bien, contagiándonos la energía de unos a otros y de la banda hacia el público.

Vuestra música recupera el espíritu del pop-rock español de los años 2000, pero incorpora una sensibilidad cercana al indie-pop actual. ¿Qué os atrae especialmente de aquella época y cómo habéis conseguido trasladar esa influencia a vuestro propio sonido?

Esos años marcaron nuestra infancia y juntos hemos tocado muchos hits de esa época; es como nuestro pequeño punto de encuentro entre tantas referencias y gustos musicales distintos. Para trasladarlo a hoy no estamos haciendo nada deliberadamente, simplemente estamos haciendo las canciones que nos gustaría escuchar a todos.

El 16 de octubre llegó "café de los viernes (el tiempo)", el cuarto adelanto de vuestro primer LP. ¿Cómo nació la idea de convertir esa sensación de vivir siempre con prisa en una canción?

La verdad es que la idea de vivir con prisa constantemente es algo que nos afligía a todos desde hace tiempo y siempre quisimos encontrar la fórmula perfecta para reflejarlo.

Musicalmente encontramos el riff perfecto cuando Ger (el guitarrista que gira con nosotros) perdió las gafas en el ensayo y empezamos a cantar de coña "¿Dónde están las gafas de Ger?" con una melodía que al final acabó convirtiéndose en el riff principal de la canción.

En el tema aparecen situaciones cotidianas, como esperar un café o consultar Instagram mientras pasan los minutos. ¿Por qué os interesaba utilizar escenas tan sencillas para hablar de una inquietud generacional como la ansiedad por el tiempo?

Hablamos desde un prisma cotidiano porque creemos que esta inquietud en relación al tiempo es algo que está en el día a día de todo el mundo, y pensamos que la mejor manera de trasladar esta frustración era esa.

Vivimos rodeados de mensajes que nos empujan a aprovechar cada minuto y a comparar nuestra vida con la de los demás. ¿Qué reflexión os gustaría que hiciera el público después de escuchar "café de los viernes (el tiempo)"?

Creemos que hay veces que hay que parar. No tenemos que ser perfectos en todo ni llegar a tiempo a todas partes; hay que aceptarse y sentirse bien con llegar a tiempo a lo que hay que llegar. No se puede abarcar todo y no podemos martirizarnos por ello. Hay que bajar un par de revoluciones en este sentido.

Carlos Hernández, productor de artistas como Leiva, Viva Suecia y Repion, está detrás de todos los temas de vuestro próximo álbum. ¿Cómo está siendo trabajar con él y qué ha aportado a la identidad sonora de MAZU?

Trabajar con Carlos ha sido brutal. Es un tío increíble y se toma el tiempo necesario para entender las canciones y visualizarlas. Es genial poder jugar a cambiar cosas e investigar dentro de cada tema. ¡Creemos que Carlos sabe lo que es MAZU casi mejor que nosotros, jajaja!

Vuestras canciones parten de experiencias cercanas y emociones reconocibles, algo que permite al público encontrar parte de su propia historia en ellas. ¿Hasta qué punto necesitáis vivir o sentir personalmente aquello sobre lo que escribís?

No entendemos otra forma de componer. Todo lo que hacemos es una especie de desahogo por cosas que nos pasan o que nos preocupan; la verdad es que no sabríamos hacerlo de otra manera.

Vuestro primer EP, "Me intoxiqué", grabado en Neo Music Box en 2024, marcó un punto de inflexión en vuestra trayectoria. ¿Qué significó aquella primera experiencia de estudio para vosotros y cómo cambió vuestra manera de afrontar el proyecto?

Esa experiencia marcó un antes y un después. Escuchar nuestras canciones en el estudio sin haber pisado uno antes nos dio un poco más de perspectiva sobre el proyecto; quizás ahí nos dimos cuenta de que esto iba en serio y de que estábamos todos a una.

Haber llegado a la final del concurso de bandas del FIB y conseguir un sold out en Café La Palma de Madrid son hitos importantes para una banda emergente. ¿Qué ha significado para vosotros comprobar que vuestra música empieza a llegar cada vez a más personas?

Es algo que siempre nos entusiasma muchísimo. Nos da ganas de seguir afrontando retos y peleando por este proyecto.

La conexión con el público es una parte fundamental de vuestros conciertos, donde buscáis que durante una hora todo lo demás quede fuera. ¿Qué sentís cuando veis a la gente cantar vuestras canciones y compartir con vosotros esa energía desde el escenario?

Cuando estamos encima del escenario se nos olvida todo lo de fuera, y creo que no necesitamos hacer nada para que eso ocurra. Es una experiencia muy mágica y que disfrutamos un montón; realmente se siente como si fueran 5 minutos de pura energía y felicidad, ¡jajaja!

A medida que vuestra comunidad de seguidores crece, también lo hacen las historias y experiencias que pueden compartir con vosotros. ¿Qué importancia tiene para MAZU mantener una relación cercana con sus fans y escuchar lo que les transmite vuestra música?

Para nosotros es muy importante ser nosotros mismos, tanto en redes como en el escenario, en el local o en la furgoneta. Es nuestra manera de comunicarnos entre nosotros y con el entorno, y nos hace felices que sea así.

Además de cuidar las canciones, habéis desarrollado una identidad visual propia a través del diseño gráfico y los videoclips. ¿Qué papel desempeña la estética en la forma en la que queréis presentar MAZU al público?

¡Qué guay que nos preguntéis esto! Le damos una importancia muy visible al tema de los videoclips. Para nosotros es fundamental que lo visual sea una manera más de entender a Mazu y vuestro universo. Creo que, además de ser muy chulos y contar historias, hablan de cómo somos nosotros y de nuestra energía. ¡Cada vídeo tiene una historia inmensa detrás!

Vuestra participación en Sonorama Ribera 2026 supone un nuevo paso dentro de una trayectoria que continúa creciendo, mientras preparáis vuestro primer álbum de larga duración. ¿Qué expectativas tenéis depositadas en este debut y qué os gustaría que representara dentro de vuestra carrera?

Queremos presentar el disco en las salas, que es un lugar muy especial y emblemático. Creemos que va a ser una experiencia muy guay para nosotros como amigos y para la trayectoria de Mazu, porque sentimos este disco muy nuestro.

Para terminar, después de tantos conciertos, nuevas canciones y experiencias compartidas, ¿qué os gustaría que permaneciera en la memoria de alguien que acaba de descubrir MAZU y escucha por primera vez "café de los viernes (el tiempo)"?

Tampoco somos muy pretenciosos en ese sentido, ¡jajaja! Simplemente nos gustaría que a quien nos escuche por primera vez le den ganas de descubrir más sobre nosotros.

Desde el Equipo de ElFiesta.es queremos daros las gracias por este tiempo que nos dedicáis.

Gracias a vosotros!! Ha sido un placer :)