
Bewis de la Rosa estrena el videoclip de "Pin Pon", el sexto adelanto de su segundo álbum, "El hogar en la linde", un proyecto con el que la artista continúa desarrollando un universo sonoro y performativo propio. La pieza audiovisual acompaña una canción que mira hacia la infancia, la nostalgia y la figura materna desde una perspectiva profundamente emocional. A través de una propuesta visual de gran carga simbólica, la artista transforma el recuerdo y la ausencia en una reflexión sobre el paso del tiempo, la identidad y la posibilidad de encontrar luz incluso en los momentos más difíciles.
El videoclip apuesta por un plano fijo que convierte el encuadre en un espacio de movimiento y expresión. Una fórmula que ya había aparecido en "Muchas casas", donde Bewis de la Rosa comenzaba a mostrar en imágenes el lenguaje visual y artístico que caracteriza esta nueva etapa. En "Pin Pon", la cámara permanece como testigo de una interpretación que combina gesto, presencia y emoción, permitiendo que cada elemento de la escena adquiera un significado propio. La sencillez formal de la propuesta deja espacio para que el mensaje de la canción y la expresividad de la artista conduzcan el relato.
La primera parte del vídeo presenta a Bewis de la Rosa entre cardos, un paisaje que acompaña la crudeza de una realidad que puede resultar dolorosa. Frente a la cámara, la artista interpreta cada verso con una mirada directa y una presencia que transmite cercanía, abriendo un espacio para la reflexión. En esa imagen conviven la fragilidad y la serenidad: el duelo aparece como una experiencia que puede seguir doliendo, pero que también es posible habitar desde la calma. Los cardos evocan aquello que pincha y permanece, mientras la interpretación encuentra una manera de transformar ese dolor en una forma de luz.
El segundo momento del videoclip llega con los estribillos y conecta directamente con la conocida canción infantil "Pin Pon", aquella melodía que forma parte de la memoria de tantas generaciones y que muchas personas recuerdan por haberla escuchado de sus madres, padres o abuelas. En esta ocasión, Bewis de la Rosa establece un vínculo con una muñeca que representa diferentes dimensiones de su propia historia: puede ser ella misma durante la infancia, acunada por su madre, pero también la artista adulta que sostiene y cuida a esa niña que fue. A través de ese juego de imágenes, la canción recupera la ternura de los primeros recuerdos y la relaciona con la ausencia de quien ya no está.
Las acciones que se suceden alrededor de la muñeca construyen uno de los momentos más significativos de la pieza. Bewis de la Rosa le coloca flores, la mece y la llena de besos y gestos de cariño, reproduciendo una intimidad que remite tanto al cuidado materno como al deseo de proteger la propia infancia. Poco a poco, la muñeca desaparece y, con ella, también la artista abandona la escena, dejando únicamente los cardos en el encuadre. Mediante este sencillo movimiento coreográfico, el videoclip plantea una transformación que va de la niña a la mujer, de la hija a la madre y del dolor al comienzo de una nueva etapa. Una imagen abierta a distintas interpretaciones que convierte el gesto cotidiano de acunar en una metáfora sobre la memoria, la pérdida y la continuidad de la vida.
"Pin Pon" es, en palabras de su planteamiento artístico, un canto al cielo, a la nostalgia de la infancia y a la madre de la artista, que ya no está físicamente, pero cuyo susurro de nana continúa acompañándola. La canción combina un sonido fresco con una temática atravesada por el duelo, generando un contraste que permite abordar la tristeza desde una sensibilidad luminosa. Esta manera de transformar la oscuridad en aliento constituye uno de los ejes de "El hogar en la linde" y también una constante en la mirada creativa de Bewis de la Rosa, que encuentra en la música y en la expresión escénica una vía para explorar las emociones y convertirlas en experiencias compartidas.
Con el lanzamiento de este videoclip, Bewis de la Rosa amplía el universo de su segundo álbum y ofrece una nueva lectura visual de una canción que conecta la memoria personal con recuerdos reconocibles para el público. "Pin Pon" recupera una melodía asociada a la infancia para hablar de la ausencia, el amor que permanece y la capacidad de acompañarse a una misma en los procesos de cambio. El resultado es una propuesta audiovisual en la que cada gesto tiene un significado y en la que la ternura se convierte en una forma de resistencia frente al dolor. El videoclip ya permite descubrir esta nueva dimensión de la canción, mientras Bewis de la Rosa continúa compartiendo los adelantos de "El hogar en la linde" a través de las plataformas digitales.