
El Chacal, uno de los nombres más influyentes y emblemáticos de la música urbana cubana, irrumpe nuevamente en la escena con Despelote, un single que marca el comienzo de un proyecto discográfico ambicioso y lleno de dirección artística renovada. Lejos de ser solo un título, Despelote funciona como una invitación abierta a soltar el cuerpo, liberar tensiones y disfrutar sin filtros, abrazando una palabra que vive profundamente en el imaginario cubano y que hoy conecta con audiencias dentro y fuera de la isla.
El artista explica que la chispa del tema nace de una necesidad colectiva: “Despelote transmite diversión. Cuando las personas quieren dejar su estrés, vivir el momento real y olvidarse de todas las cosas, se despelotan”. Esta intención se refleja también en su apuesta sonora, donde se une a los productores Aaron J y Frank Palacio para explorar un movimiento de clave poco habitual. En lugar de apoyarse en el tiempo tradicional del reparto, el equipo ajustó la clave hacia un pulso afro, generando un matiz distinto sin perder la identidad rítmica: una innovación que aporta frescura y mantiene la esencia cubana en primer plano.
La letra también evidencia un giro en su enfoque creativo. El Chacal deja atrás parte de su lado más romántico para adentrarse en una expresión más directa, enérgica y fiel al desahogo que propone el tema. Este cambio convive con su visión sobre el auge global del reparto, un movimiento que, según él, representa la primera expresión urbana realmente original de Cuba. “Tenemos un sonido urbano totalmente de Cuba, y ese es el reparto”, afirma con orgullo.
Despelote es solo la primera pieza de un rompecabezas musical mucho más amplio. El Chacal adelanta que se aproxima una etapa intensa y diversa, donde explorará varios géneros en paralelo. “Vamos a estar trabajando muchos proyectos a la vez: varios EPs con bachata, reparto, balada, reguetón. Todo lo que esté a mi alcance se va a poner en la mesa musical”, asegura. Una declaración que anticipa un giro total en su carrera y que promete sorprender a sus seguidores.
Con una trayectoria que comenzó en 2003 junto a su banda Los Chavos, y que más tarde lo llevó al reconocido Clan 537 y al dúo Chacal y Yakarta, El Chacal ha construido un legado sólido dentro del movimiento urbano cubano. Su impacto internacional se consolidó en 2017 al ganar un Premio Lo Nuestro a Colaboración del Año – Urbano y recibir una nominación a los iHeartRadio Music Awards por el éxito global Ay, Mi Dios.






