
Lucía de la Puerta se ha convertido en una de las artistas más polifacéticas y virales de la escena actual en España. Aunque muchos la descubrieron inicialmente a través de las redes sociales, su trayectoria ha demostrado que su talento va mucho más allá del universo digital. Cantante, actriz y médica de formación, Lucía representa a una generación que no entiende de etiquetas cerradas y que apuesta por la autenticidad como bandera.
Nacida en Bilbao en 1999, su perfil rompe moldes desde el primer momento. Antes de dedicarse de lleno al arte, destacó en el tenis de competición, una disciplina que le aportó constancia y disciplina. Siguiendo el consejo de sus padres, estudió Medicina, compaginando exámenes, prácticas y guardias con directos en redes sociales donde compartía canciones, pensamientos y fragmentos de su día a día. Sin embargo, la interpretación y la música siempre fueron su verdadera vocación, una llamada constante que terminó marcando el rumbo definitivo de su carrera.
En el ámbito audiovisual, ha participado en proyectos como la serie Skam España y la película A través de mi ventana, ampliando su perfil artístico y demostrando su versatilidad frente a las cámaras. Esta presencia en cine y televisión ha reforzado su conexión con el público joven, que la reconoce como una figura cercana y honesta.
Más allá de los focos, Lucía se ha consolidado como una voz relevante para la generación Z y el colectivo LGTBIQ+. Su forma directa de hablar sobre emociones, identidad, relaciones y vulnerabilidad la ha convertido en un referente que trasciende la música. Comparte sus luces y sombras sin filtros, generando una comunidad que encuentra en sus palabras un espejo donde verse reflejada.
En el plano musical, “Algo me falta” es uno de los temas que mejor encapsula su esencia. La canción profundiza en esa sensación de vacío que puede aparecer incluso cuando aparentemente todo está en orden. Con una letra íntima y confesional, aborda la nostalgia, el desamor y la búsqueda constante de identidad, convirtiendo la vulnerabilidad en una fortaleza creativa. El tema se integra dentro del universo que ha ido construyendo con sencillos como “Si no te cuida”, “Aire” o “Rencor”, piezas que desembocaron en su primer álbum de estudio, A lo callao, publicado en 2025.
Su sonido combina pop urbano, R&B y sutiles toques electrónicos, siempre con una prioridad clara: que la letra sea la protagonista. Cada canción funciona como un fragmento de diario abierto, donde el amor, el deseo, la rabia y la fragilidad conviven sin artificios. “Mi música es un reflejo de mis emociones. Hablo de amor, desamor, deseo, rabia… pero también de vulnerabilidad”, afirma la propia artista, subrayando esa coherencia entre vida y obra que la distingue.
A diferencia de otros perfiles surgidos en redes, Lucía ha sabido realizar una transición sólida hacia la industria musical. Pasó de cantar en directo desde su habitación mientras estudiaba Medicina a subirse a escenarios multitudinarios como el del Coca Cola Music Experience, consolidándose como una artista respetada y con identidad propia. Su crecimiento no ha sido fruto de una estrategia puntual, sino de un trabajo constante y una conexión real con su audiencia.
Hoy, Lucía de la Puerta no es solo un fenómeno viral, sino una creadora completa que ha construido un universo honesto y emocionalmente potente. Con “Algo me falta” y el recorrido que culmina en A lo callao, reafirma su capacidad para transformar experiencias personales en canciones que dialogan con toda una generación, demostrando que la autenticidad sigue siendo el mayor motor del éxito artístico.






