
El músico, compositor y productor alicantino Frank Suz regresa a la escena con un nuevo proyecto y un disco que promete remover los cimientos del rhythm & blues estatal. Bajo el nombre de Frank Suz & The Crazzy 88's, el artista nacido en Ibi presenta Callos de Wagyu, su cuarto trabajo de estudio y el primero en el que se aventura en solitario con el saxo tenor como protagonista tras haber dedicado los dos últimos años a dominar su técnica. Se trata de un álbum puramente instrumental, grabado en directo en tan solo tres días en el estudio Guitar Town de Cantabria, y producido por Hendrik Röver, uno de los guitarristas más respetados del país.
El resultado son doce cortes que destilan clase y ritmo por cada uno de sus surcos, piezas concebidas desde la honestidad del directo y la complicidad de unos músicos que se conocen y se entienden sin necesidad de palabras. Porque si algo define Callos de Wagyu es precisamente eso: la conversación que establecen entre ellos el saxo tenor, que atruena con personalidad arrolladora; el órgano, que ruge en los momentos justos; la guitarra, que desgarra cuando tiene que hacerlo; el bajo, que empuja sin descanso; y una batería y percusión que se cuelan dentro y remueven desde lo más profundo. Un equilibrio sonoro que permite al disco funcionar tanto en la fiesta más desenfrenada como en ese momento de calma en el que solo se quiere una copa de vino y música que acompañe sin estridencias.
La banda que acompaña a Frank Suz en esta nueva aventura está formada por Teto Adán a la guitarra, Nando Insidius al bajo y Héctor Gómez en la batería y las percusiones. Todos ellos, junto al propio Frank al saxo tenor y los teclados, construyen un sonido colectivo que respira y se mueve como un solo organismo. La producción ejecutiva y moral corre a cargo de Fat Finger Productions, sello que respalda un proyecto que huele a carretera, a concierto de madrugada y a esa energía que solo se encuentra cuando los músicos se dejan llevar y confían en lo que hacen.
Callos de Wagyu no es solo un disco; es también el pistoletazo de salida de una gira de presentación que llevará a Frank Suz & The Crazzy 88's a recorrer buena parte de la geografía española. Alicante, Madrid, Zaragoza, Granada y Málaga serán las primeras paradas de un recorrido que promete crecer y consolidar en directo lo que el álbum ya anuncia: una propuesta firme, con personalidad propia y con mucho que decir dentro del panorama del rhythm & blues y el rock instrumental.

Para entender la dimensión de este lanzamiento conviene repasar la trayectoria de quien lo firma. Frank Suz comenzó su andadura musical a los siete años con el clarinete y el piano, formándose inicialmente en la música clásica antes de virar progresivamente hacia el rock and roll. En 2001 creó su primera banda, Gang Bang 66, una formación de hard rock con la que ganó varios concursos y grabó sus primeros dos discos. El salto a Valencia le llevaría a integrarse en Babylon Rockets, proyecto con el que sumaría otros dos álbumes a su haber y giraría por toda la península. Desde entonces, su actividad no ha cesado, colaborando con bandas y músicos de primer nivel hasta que en 2019 decidió tomar las riendas de su propio destino musical y crear la banda que llevaría su nombre: Frank Suz.
Bajo ese sello publicó tres discos en solitario —Inferno, Mambo Voodoo y Reza todo lo que sepas— y giró sin descanso por todo el país. Dos años después, y tras ese periodo de aprendizaje intensivo del saxo tenor que ahora luce como seña de identidad, llega este nuevo proyecto: Frank Suz & The Crazzy 88's. Un nombre que evoca la locura controlada, la energía contenida a punto de estallar y esa mezcla de sofisticación y desgarro que define a la perfección lo que Callos de Wagyu ofrece.
El título del disco, por cierto, no es casual. Habla de esa mezcla entre lo popular y lo exclusivo, entre el plato de cuchara de toda la vida y el manjar reservado para unos pocos. Exactamente igual que esta música: accesible para quien quiera disfrutarla, pero cocinada con unos ingredientes y un saber hacer que solo están al alcance de quienes llevan toda una vida dedicados a esto.
Callos de Wagyu ya está disponible en las principales plataformas digitales y, muy pronto, en los escenarios de medio país. Una invitación a dejarse llevar por doce canciones que hablan sin palabras y que demuestran, una vez más, que la música instrumental puede ser tan expresiva y conmovedora como la que más.






